lunes, 19 de octubre de 2015

LESIONES DEPORTIVAS

Lo primero es prevenir
La mejor forma de enfocar el tema de las lesiones deportivas consiste en evitarlas en primer lugar. Piensa en la prevención de las lesiones como otra parte de jugar siguiendo las reglas del juego. Si conoces bien las reglas del juego que practicas, y utilizas el equipo adecuado como es debido, conseguirás prevenir muchas lesiones deportivas.
Tipos de lesiones deportivas
Entre los motivos más habituales por los que los adolescentes se lesionan mientras hacen deporte, se incluyen los siguientes:
No entrenar o jugar de la forma adecuada
Entrenar demasiado
Llevar un calzado deportivo inadecuado
No llevar el equipo de protección necesario
El rápido crecimiento que se experimenta durante la pubertad
Existen dos tipos de lesiones deportivas:
Lesiones por traumatismo agudo, que incluyen las fracturas, las distensiones, los esguinces, las contusiones y los cortes. Suelen producirse a raíz de un golpe o de la aplicación de una fuerza, como cuando una persona es derribada al jugar al fútbol americano o se cae mientras hace monopatín.Lesiones por sobrecarga, que incluyen las fracturas por sobreuso y las tendinitis. Estas lesiones también se conocen comolesiones crónicas porque se desarrollan durante períodos de tiempo más largos, generalmente por un entrenamiento repetitivo, como el que se lleva a cabo al correr o al lanzar cosas por encima de la cabeza (como en el saque de tenis). Las lesiones por sobreuso pueden ser tan nocivas como las agudas, aunque puedan no parecer importantes al principio. Si no se tratan, lo más probable es que empeoren con el tiempo.
¿Qué hacer?
Si crees haberte lesionado, deja de entrenar, de jugar o de practicar la actividad deportiva que estabas practicando. Informa a tu entrenador o a uno de tus padres sobre lo que te ha ocurrido por si necesitaras ir al médico.
Llama al médico si:
te duele mucho
aumenta el dolor cuando te mueves
el área lesionada se hincha
cojeas
se ve reducida tu movilidad
el dolor persiste, empeora en algunos momentos o dura una semana o más después de la lesión
A qué partes del cuerpo afectan las lesiones
Haciendo deporte, puedes lesionarte cualquier parte del cuerpo. He aquí lo que debes saber sobre las lesiones deportivas más frecuentes.
Lesiones en la cabeza y el cuello
Las lesiones que afectan a la cabeza y al cuello ocurren más a menudo en atletas que practican deportes de contacto (como el futbol americano y el rugby) o en deportes donde se pueden producir caídas accidentales, como la equitación y la gimnasia.
Las lesiones en la cabeza más comunes son las fracturas, las conmociones cerebrales, las contusiones y los hematomas. Un hematomaes una hemorragia o sangrado que se produce dentro o alrededor del cerebro, provocado por un fuerte impacto, una caída, un golpe directo en la cabeza o bien una fuerte sacudida.
Las lesiones en el cuello abracan las distensiones, los esguinces, las contusiones, las fracturas, las lesiones que afectan al plexo braquial y el "latigazo cervical", un traumatismo que afecta al cuello y que tiene lugar cuando la cabeza sufre una sacudida fuerte e inesperada. Las lesiones en el cuello se encuentran entre las más peligrosas de todas las lesiones deportivas.
No intentes nunca mover a alguien que podría tener una lesión en el cuello. Una fractura de cuello manipulada incorrectamente puede provocar una parálisis permanente o incluso la muerte. Deja a la persona lesionada quieta con la cabeza bien alineada con el cuerpo mientras alguien pide ayuda médica de emergencia. Si la persona está estirada en el suelo, no intentes cambiarla de sitio ni de postura.
Lesiones en la espalda
La mayoría de las lesiones de espalda están provocadas por la torsión o el sobreesfuerzo de los músculos de la espalda durante los movimientos de flexión o de levantamiento de objetos. Estas lesiones son más frecuentes en los deportes de contacto, como el fútbol americano y el hockey sobre hielo, así como en el levantamiento de pesas, el remo, el golf, el patinaje artístico, la gimnasia y el baile.
Lesiones en los órganos sexuales
Las lesiones en los órganos sexuales suelen a afectar más a los chicos que a las chicas porque el pene y los testículos están en el exterior del cuerpo y mucho más expuestos que los órganos sexuales femeninos. Las lesiones en el útero o los ovarios son sumamente infrecuentes, pero las lesiones en los senos son una queja frecuente entre las chicas. Cuando se desarrollan los senos, a menudo son muy sensibles, y un pelotazo en un partido de béisbol o un choque en un partido de hockey pueden ser bastante dolorosos.
Lesiones en manos o muñecas
Las lesiones en manos, dedos y muñecas pueden ocurrir debido a caídas que desplazan bruscamente la mano o los dedos hacia atrás o a golpes directos en estas partes del cuerpo. Como ocurre en otros tipos de lesiones, las lesiones en manos y muñecas son más frecuentes en los deportes de contacto, como el fútbol americano, el lacrosse y el hockey, así como en la gimnasia, el hockey sobre hierba, el remo y el baloncesto, que implican el uso repetido de estas partes del cuerpo.
Lesiones en pies y tobillos
Los pies y los tobillos son especialmente susceptibles a las lesiones en los deportes donde se corre mucho. Otro motivo de las lesiones en los pies es el hecho de llevar un calzado inadecuado, sobre todo en aquellas personas que tienen los pies planos, los empeines altos u otros problemas en la morfología de los pies.
Volver al campo de juego
Probablemente lo primero que te preguntarás después de sufrir una lesión deportiva, será: "¿Cuándo podré volver a hacer deporte?" Eso dependerá de la lesión que tengas y de lo que te diga tu médico. Aunque no puedas volver al campo de juego de inmediato, tu médico o tu fisioterapeuta de hará sugerencias y te dará consejos sobre qué puedes hacer para mantenerte en forma mientras te recuperas. Pide siempre el visto bueno de tu médico antes de volver a probar cualquier actividad después de sufrir una lesión deportiva.
Rehabilitación
Un programa de rehabilitación también te puede ayudar a mantenerte en forma mientras te recuperas. Si la rehabilitación forma parte de tu programa de tratamiento, es posible que incluya ejercicios, manipulaciones realizadas por un fisioterapeuta y ultrasonidos u otros aparatos tecnológicos que ayudan a calmar el dolor y favorecen la curación.
Prevenir las lesiones reincidentes
Cuando te recuperes, es posible que necesites un equipo protector nuevo para proteger la parte lesionada. Ello puede incluir el uso de un calzado modificado, vendas que ofrezcan un sostén adicional y protectores almohadillados contra los impactos directos.
Para no volverte a lesionar, asegúrate de precalentar adecuadamente antes de las sesiones de entrenamiento y de los partidos. Tómatelo con calma cuando empieces, y aumenta gradual y progresivamente la intensidad de los entrenamientos hasta alcanzar el nivel que tenías antes de lesionarte.
Y lo más importante de todo: conoce tus límites. Consulta a tu cuerpo: si la parte que te habías lesionado (o cualquier otra parte del cuerpo) te empieza a doler, para de inmediato y descansa. Ve al médico si persiste el dolor. El dolor es la forma que tiene tu cuerpo de decirte que algo no va bien.

jueves, 8 de octubre de 2015

Me gusta lo que no me gusta

Es simple, hay cosas que nos gustan y cosas que no. Es difícil definirse uno mismo con palabras, pero es fácil decir qué nos gusta y qué no nos gusta. Quizá no tan fácil ya es saber por qué nos gustan o nos disgustan las cosas. Para resumir y simplificar, dejando de lado cualquier teoría psicológica y yéndonos un poco a "lo nuestro", podríamos decir que de las cosas que nos gustan obtenemos habitualmente un refuerzo positivo y de las que no un refuerzo negativo (tengan el origen que tengan esos refuerzos).
El fondista en general, el triatleta en particular, es un ser optimista. Si fuera pesimista habría escogido algo más fácil de hacer, algo que requiera menos trabajo, algo en lo que menos cosas pueden ir mal. Así pues, nos estemos quejando todo el día o no, somos optimistas. Sin embargo, aunque seamos optimistas, hoy nos vamos a centrar en lo que no nos gusta y por qué no nos gusta.
Creo que a poco que lo pensemos y para no aumentar innecesariamente la longitud de este post, en lo referente al deporte, por norma general no nos gustan las cosas que se nos dan mal, ya sea por experiencias pasadas negativas, ya sea por que nuestro talento natural estuvo o está orientado hacia otros quehaceres (ningún optimista debería pensar que no tiene algún talento, independientemente de que otros lo tengan en mayor grado). Se produce un extraño círculo vicioso muy fácil de entender:
Como se me da mal => No me gusta
Como no me gusta => no lo hago/practico/entreno (o lo hago sin motivación, casi lo mismo)
Como no lo entreno => no lo mejoro (incluso empeoro)
Como no lo mejoro => se me seguirá dando mal (o peor)
Como se me sigue dando mal (o peor)=> encima mi actitud y confianza empeoran
Como se junta todos esto => me gusta menos aún, cada vez lo hago menos, cada vez se me da peor (o "más peor")
Evidentemente nadie podrá quitarnos el mérito de habernos autodestruído, deportivamente hablando, sin ayuda de nadie.

Mi enfoque es éste: Si no te gusta, es que probablemente se te dé mal. Si quieres mejorar, hay que aprovechar el talento innato, la fortaleza propia (es con lo que puedes atacar) y minimizar pérdidas fortaleciendo las debilidades (por donde te pueden atacar). Por tanto si crees que puedes mejorar (y un optimista jámas pensaría otra cosa) es probable que donde más margen de mejora tengas sea en lo que no te gusta porque de manera inconsciente llevas tiempo dejándolo de lado (ya sea por no hacerlo, ya sea por ejecutarlo sin convicción), y donde menos puedes mejorar será en lo que te gusta por los opuestos mismos motivos. Aquí dejo esta idea ahora que empieza la temporada, por si alguien quiere replantearse como encara sus entrenamientos y/o sus escaqueos: a mí, que en alto rendimiento las mejoras son muy difíciles y pequeñas, me encanta mejorar, luego, si lo pienso un poco, tampoco tanto, me gusta lo que no me gusta. 

domingo, 4 de octubre de 2015

Padres también en las gradas

PADRES EN LA GRADA…
Siempre que se habla de este tema el aspecto principal que se destaca es que los padres sean “modelo de educación a sus hijos”. Esto no lo vamos a discutir, sea el deporte que sea los adultos tenemos que saber comportarnos. Hay deportes donde la adrenalina nos hace ser más activos y no es fácil como el waterpolo y otros que nos lleva a colgarnos un crono en ocasiones para tomar tiempo  a nuestro hijo o al rival de este en alguna prueba, o estudiarse las series de la competición y los ranking. Hay que saber cual es nuestro rol como padres y madres, y separarlo de el del entrenador. ¿ para que sirve  tomar tiempos a tu hijo ? ¿ para que le dices que como tiene que chutar o defender? ¿ o como tiene que hacer las carreras o transiciones en triatlón? Imagínate que hicieses eso en cada competición….. tu hijo a quien atendería, ¿ a ti o al entrenador?, ¿ como se sentiría? ¿ le estaríamos ayudando a crecer? ¿ sentiría que le estaríamos dando nuestro apoyo incondicional?.

Si eres padre o madre……disfruta de ver a tu hijo, valora el esfuerzo que hace cada día, no le digas lo que tiene que hacer, déjale que piense que tiene que mejorar, preocúpate que aprenda a ganar y a perder, a levantarse cuando las cosas no salen bien, a exigirse a sí mismo pero sin pasarse…..y a agradecer y valorar las cosas que tiene.

Por último agradecer a todos los padres el enorme trabajo que hacéis y sacrificio para que vuestros hijos practiquen deporte y la confianza que depositáis en todos aquellos profesionales que trabajamos con vuestros hijos.

Si eres deportista y lees esto…. agradece a tu familia el esfuerzo que están haciendo¡